Le estaba dando vueltas a mi trabajo. Se me ha encendido la bombilla y voy a tener que mover el culo. No puedo acojonarme y dejar de hacer lo que debo.
Resulta que siempre he tenido trabajos de baja cualificación. Para mí lo fácil era hacer 2 ó 3 entrevistas y sabía que alguna empresa me cogía, e incluso a veces tenía que elegir entre 2 opciones. Como digo, fácil.
El caso es que últimamente, en este estado en el que me encuentro, de analizar mis actos con perspectiva y así no juzgadme tan duramente, me he dado cuenta de que pasé por los estudios sin pena ni gloria porque era muy vaga.
Siempre me ha gustado hacer los deberes y trabajos escolares, siendo más de mirar las musarañas a la hora de estudiar de verdad (menos historia 💖).
Algunas asignaturas se me atragantaban, pero he tenido en general bastante suerte con los profesores y no me avergüenza decir que me han medio regalado aprobados y que incluso estoy casi segura de que una vez me pillaron copiando y no me dijeron nada y saqué una señora nota :)
Mi ilusión era hacer un carrera y no me dio la nota para la que yo siempre había soñado. La selectividad es totalmente objetiva y no entiende de simpatías, jugándotela a todo o nada. Me recuerdo desesperada, intentando concentrarme sin poder conseguirlo en muchas ocasiones. No fue un año muy bueno aquel 99... después caída libre con sus frenadas pero cuesta abajo. Un suma y sigue de desatinos que ha durado toda una vida.
Ahora estoy en un trabajo que no tiene que ver con mi experiencia laboral.
Pero todo tiene sus pros y contras.
Ahora me he dado cuenta de que mi jefe me ha estado dando unas directrices claras y yo, en la inopia, me estoy dejando llevar por la inercia de mi equipo de trabajo.
"Mucho patrón y muy poco marinero" que diría mi abuelo, y no damos nuestro brazo a torcer, o más bien ellos, con un tira y afloja constante, y yo normalmente en medio y dejándome llevar.
Estoy llegando a unos puntos que me siento una falsa porque le doy la razón a todos en petit comité , pero en grupo me callo como una puta. Me siento una falsa, pero sólo quiero tener la fiesta en paz!
Pero este buenismo por mi parte sólo me hace daño. Por muy buenas intenciones que pueda tener, aunque me motive solo que esa persona ya que confía en mi, encuentre comprensión, me es negativo porque no siempre me siento una hipócrita, pero es que no debo sentirme nunca mal por actuar cobardemente. Esto es, dar la razón como a los tontos a todo el mundo para no tener enfrentamientos. Ser asertiva y plantear tus opiniones con educación y serenidad, sobre todo en el trabajo, es una virtud; por lo menos es mi forma de pensar.
Ah, y ese sentimiento de culpabilidad por todo, hasta lo que nunca dependería de mi. Ese también debe ser uno de mis objetivos, no caer en el victimismo, aunque he de decir que no suelo ir por la vida dando pena o contando mis penurias, por suerte jeje.
Pues el lunes hablaré con ellos directamente. Voy a tomar el toro por los cuernos.
Hace unos meses desaproveché una oportunidad de mejora laboral, alucinante porque no llevaba ni 4 trabajando... baja autoestima, pasapalabra...
Pero, en mis trabajos anteriores nunca pequé de mediocre. Eran trabajos de caca, sí, pero me enseñaron desde niña cierta responsabilidad profesional: un trabajo era siempre digno.
Y aquí me temo que no estoy dando todo lo que puedo, y es hasta la fecha, el mejor trabajo que he tenido, con algunos extras en la oficina... hum, pasapalabra...
El lunes me pongo a ello.
(El martes fue mi cumpleaños, 06/06. No me apetecía decir nada, o no tenía nada que decir, aún no estoy del todo segura, pero que conste en acta)
02/06/2016
Hoy me he hecho unos análisis y hablando con una compañera me ha dicho, en relación con mi enfermedad, que ella tenía una amiga con lo mismo que yo y que debo revisar mi vida.
Me he quedado sorprendida y le he contestado que la verdad es que llevo 15 años medicándome, tomándome una pastillita tan enana que todas las mañanas me la trago sin agua, haciéndome análisis cada 6 meses (ahora cada 6 semanas) y aunque no es una enfermedad grave o incapacitante, me he pasado los 20 y casi todos los 30, con una calidad de vida bastante mermada por mi condición.
Mi vida, esto no se lo he comentado, ha sido muy triste, noto que se me escapa el tiempo y no he hecho nada de provecho. Me siento perdida, decepcionada conmigo misma, sola.
Pues la compañera ha dado en el clavo, debo cambiar mi actitud, solo en mi está poder ser feliz, o por lo menos acercarme más a lo que quiero ser.
Ahora estoy en un trabajo que me mata no por el nivel -puedo hasta leer el periódico y tengo ratos de cháchara y risas con los compañeros- sino porque tengo que atravesar media provincia y me supone cuatro horas diarias de transporte. Ésta no es la calidad de vida que quiero, pero por lo demás no está mal. Hay buen ambiente, con nuestros más y menos, pero ante todo educación.
Lo que sí le he dicho es que en los últimos meses me están haciendo análisis cada 6 semanas porque sale que estoy pasando al otro de extremo de la enfermedad, y me están reduciendo la medicación con cada análisis, mi doctora va firme pero no pierde el tiempo. He estado demasiados años sin tener regulada la medicación, y eso ha hecho que pasara la vida como he comentado anteriormente...
El caso es que todo esto se está produciendo porque estoy luchando por cambiar, por ser la clase de persona que quiero ser, y eso, unido a que voy teniendo intereses que me entretienen, voy recapacitando y perdonando ciertas cosas, o reconociendo que no lo voy a perdonar porque no me da la gana, sin más, y repetirme que tengo derecho, todo se va removiendo y espero salir bien parada.
Lo que quiero es escribir, contar mis cosas, como cuando escribía en mis diarios, cuadernos que sigo conservando y que he releído varias veces. Me han ayudado, y después de 17 años, ha llegado el momento de volver a tener uno. Comprar uno físico hoy no me llena, no es que sea una exhibicionista que pretenda contar su vida, es que así tengo internet, veo series, busco noticias, si se me ocurre algo interesante investigo... entre 2006 y 2010, creo, tuve este blog donde hablaba con Princesas, centrado en mi físico y en mis malos hábitos alimenticios. En un arrebato, sumergida en una depresión pero sin darme cuenta de que estaba tan mal, borré todo, desaparecí del blog. Quise desahogarme, y me salió mal, no era el momento para soltar toda la basura del pasado. Mi presente era un caos, plagado de malas decisiones que hasta hace unos meses aún me seguían afectando. Ahora no duele tanto.
Descuidé mi presente, y todo fue un desastre. Encima soltar lastre me cayó encima como un rayo y no fue a la cuneta, como deberían ser estas cosas.
Hoy estoy mejor, es viernes, tengo el fin de semana por delante, y me apetece hacer cosas, veremos qué hago, qué dejo para "otro finde".
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
