Hoy me he hecho unos análisis y hablando con una compañera me ha dicho, en relación con mi enfermedad, que ella tenía una amiga con lo mismo que yo y que debo revisar mi vida.
Me he quedado sorprendida y le he contestado que la verdad es que llevo 15 años medicándome, tomándome una pastillita tan enana que todas las mañanas me la trago sin agua, haciéndome análisis cada 6 meses (ahora cada 6 semanas) y aunque no es una enfermedad grave o incapacitante, me he pasado los 20 y casi todos los 30, con una calidad de vida bastante mermada por mi condición.
Mi vida, esto no se lo he comentado, ha sido muy triste, noto que se me escapa el tiempo y no he hecho nada de provecho. Me siento perdida, decepcionada conmigo misma, sola.
Pues la compañera ha dado en el clavo, debo cambiar mi actitud, solo en mi está poder ser feliz, o por lo menos acercarme más a lo que quiero ser.
Ahora estoy en un trabajo que me mata no por el nivel -puedo hasta leer el periódico y tengo ratos de cháchara y risas con los compañeros- sino porque tengo que atravesar media provincia y me supone cuatro horas diarias de transporte. Ésta no es la calidad de vida que quiero, pero por lo demás no está mal. Hay buen ambiente, con nuestros más y menos, pero ante todo educación.
Lo que sí le he dicho es que en los últimos meses me están haciendo análisis cada 6 semanas porque sale que estoy pasando al otro de extremo de la enfermedad, y me están reduciendo la medicación con cada análisis, mi doctora va firme pero no pierde el tiempo. He estado demasiados años sin tener regulada la medicación, y eso ha hecho que pasara la vida como he comentado anteriormente...
El caso es que todo esto se está produciendo porque estoy luchando por cambiar, por ser la clase de persona que quiero ser, y eso, unido a que voy teniendo intereses que me entretienen, voy recapacitando y perdonando ciertas cosas, o reconociendo que no lo voy a perdonar porque no me da la gana, sin más, y repetirme que tengo derecho, todo se va removiendo y espero salir bien parada.
Lo que quiero es escribir, contar mis cosas, como cuando escribía en mis diarios, cuadernos que sigo conservando y que he releído varias veces. Me han ayudado, y después de 17 años, ha llegado el momento de volver a tener uno. Comprar uno físico hoy no me llena, no es que sea una exhibicionista que pretenda contar su vida, es que así tengo internet, veo series, busco noticias, si se me ocurre algo interesante investigo... entre 2006 y 2010, creo, tuve este blog donde hablaba con Princesas, centrado en mi físico y en mis malos hábitos alimenticios. En un arrebato, sumergida en una depresión pero sin darme cuenta de que estaba tan mal, borré todo, desaparecí del blog. Quise desahogarme, y me salió mal, no era el momento para soltar toda la basura del pasado. Mi presente era un caos, plagado de malas decisiones que hasta hace unos meses aún me seguían afectando. Ahora no duele tanto.
Descuidé mi presente, y todo fue un desastre. Encima soltar lastre me cayó encima como un rayo y no fue a la cuneta, como deberían ser estas cosas.
Hoy estoy mejor, es viernes, tengo el fin de semana por delante, y me apetece hacer cosas, veremos qué hago, qué dejo para "otro finde".

No hay comentarios:
Publicar un comentario